Recuperar la tecnología con Alegría y Resistencia

Durante años, hemos visto cómo la tecnología se utiliza como arma en nuestra contra y contra las personas y los lugares que amamos. Con cada nueva cámara Flock que se instala, con cada comercial de Ring en nuestra televisión que nos presenta la vigilancia como «seguridad», y con cada aplicación propiedad de Meta que rastrea cada uno de nuestros movimientos en tiempo real, la tecnología se está utilizando para controlarnos, desplazarnos y hacernos daño.

Mientras nuestras comunidades lidian con las consecuencias, los oligarcas tecnológicos como Peter Thiel, Sam Altman, Elon Musk y Jeff Bezos se enriquecen aún más al explotar nuestros datos, extraer nuestros recursos naturales y asociarse con las fuerzas del orden, desde los departamentos de policía locales hasta las agencias federales (como ICE y DHS), para expandir su poder y sus imperios.

Pero también sabemos que las comunidades más perjudicadas por estos sistemas también tienen las soluciones a esta crisis. Por eso nos reunimos para Take Back Tech III: para elaborar estrategias, resistir y construir un futuro en el que la tecnología sirva a la gente, no a las corporaciones ni al Estado.

Del 17 al 19 de abril, MediaJustice y Mijente acogieron a cientos de participantes en Atlanta durante tres días de sesiones plenarias y talleres. Fue un fin de semana impactante que reunió a personas de todos los ámbitos de la lucha por la justicia tecnológica: organizadores, trabajadores del sector tecnológico, académicos y estudiantes.

Uniendo a nuestra gente por la justicia tecnológica

Este fue nuestro tercer Take Back Tech, que se sumó a los encuentros anteriores en Chicago (2024) y San Jose (2019). Cada año, nuestro encuentro crece, al igual que la urgencia de nuestra lucha.

En 2026, Take Back Tech III contó con:

  • Más de 550 asistentes de ciudades clave en la lucha, incluyendo Atlanta, Minneapolis, NuevaYork, Filadelfia, Los Ángeles y Chicago.
  • Casi 200 beneficiarios del Fondo de Solidaridad, lo que garantizó la accesibilidad para quienes están en primera línea y son los más afectados por los daños causados por las grandes empresas tecnológicas
  • Una lista de espera de más de 100 personas, una clara señal de lo necesaria y urgente que es nuestra lucha colectiva.
  • 3 sesiones plenarias, 1 panel, 1 debate, 36 talleres y más de 40 ponentes, cada uno de los cuales compartió ideas, herramientas y estrategias fundamentales para hacer frente a la oligarquía tecnológica.

Atlanta nos mostró el poder de unir a nuestra gente. Así fue el fin de semana, junto con algunos temas clave que estamos abordando para la organización presente y futura.

Viernes, 17 de abril – Día 1

Antes de dar inicio oficialmente a Take Back Tech, nos unimos a gente de Fight for the Future y a la comunidad de Atlanta para confrontar a Flock justo en su puerta. Flock y otras empresas de ALPR han convertido nuestras comunidades en zonas de vigilancia —rastreando nuestros autos, viajes y movimientos— y entregando nuestros datos a la policía, al ICE y a otras corporaciones que los utilizan para obtener ganancias. Nos unimos para dejar claro que, por mucho que Flock afirme que se trata de promover la seguridad pública, vemos el daño que causa a nuestras comunidades negras y latinx, y siempre seguiremos exigiendo lo mejor para nuestros vecindarios.

Organización basada en la vida para un futuro más brillante

Después de la protesta, nos reunimos para dar inicio oficialmente al fin de semana. Wanda Mosley, de Black Voters Matter, sentó las bases del espacio con la urgencia del momento, conectando la lucha contra las grandes empresas tecnológicas con el legado de resistencia de décadas de Atlanta. También se unió a nosotros Marcus Briggs Cloud, miembro de la tribu Muskogee, quien nos guió en el canto y nos recordó por qué estábamos allí: para honrar a los antepasados que nos precedieron, para enfrentar los desafíos a los que nos enfrentamos hoy y para luchar por el futuro que nuestras comunidades merecen.

Nuestra sesión plenaria de apertura, “Traidores a la Creación”, fue dirigida por Jacinta González, directora de programas de MediaJustice, y contó con la participación de la galardonada autora y best-seller del New York Times, Naomi Klein. La conversación se centró en cómo, en el fascismo del fin de los tiempos, el poder concentrado explota las catástrofes para obtener ganancias. Klein comenzó leyendo un extracto de su próximo libro, End Times Fascism and the Fight for the Living World, coescrito con Astra Taylor y que se publicará en septiembre de este año. 

A lo largo de la conversación, Klein habló de las conexiones entre la tecnología moderna y el fascismo, Gaza y la normalización del genocidio, y por qué llama a los “broligarcas” tecnológicos de hoy (como Elon Musk y Mark Zuckerberg) “traidores a la creación”. También recordó a los participantes nuestras luchas interconectadas y lo que nuestros movimientos deben construir para estar a la altura de este momento.

Veo a la gente poniendo mucho corazón en esta organización y tendiendo la mano incluso a vecinos que podrían haber votado por Trump. Y me da una enorme esperanza la organización increíblemente impresionante que se llevó a cabo en Minneapolis.… Necesitamos luchar por políticas que faciliten que las personas puedan ser la mejor versión de sí mismas. Y lo que sabemos es que cuando la gente tiene esa sensación de enorme escasez, es más fácil volverlos en contra de quien tiene menos que ellos.

Naomi Klein

Las luchas actuales y futuras por los centros de datos

Luego, pasamos a nuestro panel «La carrera por nuestro futuro», con los organizadores de primera línea KeShaun Pearson (Memphis Communities Against Pollution), Jorge López (Movimiento Socioambiental Comunitario por el Agua y el Territorio), Gina Mangham (Renew DeKalb) y KD Minor (Alliance for Affordable Energy). Juntos, desglosaron su lucha contra la expansión de los centros dedatos desde Memphis hasta Chile y cómo la carrera por la IA de las grandes empresas tecnológicas está devastando nuestras comunidades, contaminando nuestros barrios y dañando nuestro medio ambiente, todo ello mientras aumentan nuestras facturas de servicios públicos.

Pero sabemos que tenemos el poder, el número y la energía para ganar. Es como dijo KD sobre los centros de datos:

[Este trabajo] en realidad no está aislado, amiges. Simplemente están pasando tantas cosas a la vez que parece así, y eso es a propósito. Es a propósito: están tratando de abrumarnos. Pero está claro que no lo están haciendo lo suficientemente bien.

KD Minor

La noche del viernes concluyó con una energía y unas conexiones poderosas, mientras la gente se saludaba, intercambiaba historias y encontraba puntos en común en sus luchas y victorias compartidas en sus comunidades.

Sábado, 18 de abril – Día 2

El sábado nos reunimos de nuevo en el Centro de Conferencias Loudermilk para un día repleto de sesiones plenarias, talleres y construcción de poder colectivo. La mañana comenzó con nuestra sesión plenaria “TechnoFachos: Cómo el poder tecnológico se convirtió en poder estatal”, moderada por la estratega de movimientos Ash-Lee Henderson y con la participación de Marisa Franco (Mijente), la Dra. Safiya Noble (Center for Race and Digital Justice) y Gil Durán (podcast Nerd Reich). Este panel desveló cómo las grandes empresas tecnológicas se han fusionado con el poder estatal, alimentándose de la ansiedad y la rabia de las personas que están hartas del statu quo y se preguntan: “¿Quién me robó el futuro?”.

Es evidente que quienes nos están robando el futuro lo hacen para su propio beneficio y ganancia. En la conversación se abordó cómo las tecnologías que se están utilizando en nuestra contra están diseñadas para el dominio y la explotación, y cómo nos corresponde a nosotros dar un paso al frente y resistir. Desde los organizadores hasta los académicos y los creadores de contenido mediático, todos tenemos un papel que desempeñar para acabar con estos TecnoFascistas.

Tras nuestra sesión plenaria, comenzaron los talleres de la mañana, centrados en dotar a los

participantes de las herramientas, estrategias y fundamentos necesarios para hacer frente a la toma de control de las grandes empresas tecnológicas en sus comunidades. Los participantes se sumergieron en sesiones como:

  • Construir el poder de los trabajadores tecnológicos contra el tecnofascismo: de Gaza a Minneapolis
  • Purge Palantir: un taller de estrategia de campaña para luch
  • La narrativa contra las grandes empresas tecnológicas
  • Lucha contra el genocidio facilitado por la tecnología mediante una sólida estrategia interna y externa

Alegría y empoderamiento como resistencia

Tras la pausa para el almuerzo, los participantes se reunieron para una sesión de conexión con la tierra a mediodía dirigida por Egun Omode, un colectivo de artes escénicas de África Occidental dedicado a la danza, los tambores, la percusión y el folclore yoruba.

Mantuvimos la energía con talleres por la tarde que abordaron de manera realista cómo la violencia tecnológica alimenta los desastres a los que nos enfrentamos hoy en día y cómo podemos luchar contra ella. La segunda mitad del día contó con talleres como:

  • Quién está detrás de ICE: el estado policial militarizado que impulsa el autoritarismo impulsado por la tecnología
  • El intercambio tecnológico mortal: cómo las empresas tecnológicas están alimentando el genocidio y la violencia de ICE, desde Gaza hasta Detroit y Nueva Orleans
  • Si estás luchando contra los centros de datos, esta sala es para ti
  • Salgan todos: Estudios de caso y una clínica de estrategia sobre la lucha

La cuestión de la IA: un debate del movimiento

Al regresar al final del día, cerramos con «La cuestión de la IA: un debate del movimiento», donde los organizadores de ambos lados debatieron sobre una de las preguntas más importantes de nuestro tiempo: ¿se puede realmente recuperar la IA para el poder popular, o deberíamos desconectarnos de ella o abolirla por completo? Nos acompañaron moderadora Lindsay Harper y los ponentes Aasim Shabazz, Adrian Reyna Chavoya, Sasha Constanza Shock, JosueGuillén y Janet Vertesi, que se enfrentaron a Sarah Hamid, Edith Romero, Vero Moreno y Jumana Musa.

La sala se llenó de energía y camaradería mientras los participantes intercambiaban ideas y perspectivas. Algunos hablaron de la diferencia entre la IA como industria y la IA como herramienta. Otros señalaron que, independientemente de los beneficios, la influencia de las grandes empresas tecnológicas y de los actores con fines de lucro conduce a la corrupción. Todos reflexionaron colectivamente sobre el futuro de la IA en nuestros movimientos y cómo podría ser un camino justo hacia adelante.

Terminamos nuestro segundo día juntos en el histórico Curb Market (también conocido como Sweet Auburn Municipal Market), donde los participantes se reunieron para disfrutar de música, juegos y seguir construyendo comunidad entre ellos. Otros asistentes a la conferencia mostraron su trabajo junto a vendedores de Atlanta que ofrecían arte, productos hechos a mano y otros artículos imprescindibles. 

Fue una forma poderosa de pasar tiempo juntos fuera de nuestros espacios de reunión: compartiendo buenos bocadillos, experimentando el corazón de Atlanta y construyendo relaciones con compañeros antiguos y nuevos, basadas en la alegría y la conexión.

Sunday, April 19th – Day 3 

Nuestro último día comenzó con nuestra ronda final de talleres. Las sesiones profundizaron en cómo las personas pueden ampliar el conocimiento de la comunidad y las organizaciones. 

  • Sesión estratégica de NoTech para ICE
  • Comunicaciones alternativas y autónomas: el kit de red portátil (PNK)
  • Reescribiendo la narrativa de la IA: de la parálisis hacia la imaginación radical
  • Construir el poder de los trabajadores contra la oligarquía tecnológica

Cerramos con nuestra última sesión plenaria del fin de semana, “La historia que nos venden (y lo queestamos construyendo en su lugar)”, con la participación de Justin Hendrix (Tech Policy Press), Andre Brock (Georgia Tech University), Ariella Steinhorn (Hard Reset) y Cayden Mak (podcast Block and Build). Los panelistas desmontaron las narrativas falsas de las grandes empresas tecnológicas y destacaron el trabajo que ya se está realizando sobre el terreno para contraatacar y crear sistemas que realmente se centren en el cuidado y la liberación de la comunidad.

Mientras la gente se dirigía a casa, terminamos el día con una oferta especial para los compañeros que aún estaban con nosotros en Atlanta: una proyección privada de The Ghost in the Machine, una película de Sundance que profundiza en cómo las raíces del aprendizaje automático han allanado el camino para los sistemas de abuso a los que nos enfrentamos ahora. La directora Valerie Veatch se unió a nosotres para una sesión interactiva de preguntas y respuestas, en la que se animó a los participantes a conversar sobre las lecciones de la película y su propio trabajo en sus comunidades.

Haciendo oír nuestras demandas alto y claro

El Take Back Tech de este año rompió récords. Reunimos a más de 550 participantes, con otros 120+ en lista de espera. Cada uno de los compañeros y compañeras que se unió a nosotros estaba ansioso por estar en la sala, elaborando estrategias y construyendo junto a otros compañeros y compañeras en nuestro movimiento compartido. La urgencia de nuestro momento político resonó en cada sesión plenaria, taller y conversación. Desde la vigilancia impulsada por IA que alimenta las deportaciones en todo el país, hasta los centros de datos que desplazan a nuestros vecinos, la amenaza cada vez mayor de la oligarquía tecnológica subraya exactamente por qué nuestra lucha es más crítica que nunca.

Cientos de participantes, desde las grandes ciudades hasta las comunidades rurales, se fueron sintiéndose inspirados y listos para aplicar las estrategias, herramientas y lecciones aprendidas en nuestros espacios de organización y para informar nuestras luchas locales.

Las victorias de nuestro presente para nuestro futuro

Los tecnofascistas siguen explotando nuestros datos, desplazando a nuestra gente, destruyendo nuestro ecosistema y lucrándose con el daño que causan. Debemos seguir dando un paso al frente, contraatacando y defendiendo nuestras comunidades. Estamos construyendo un futuro liberado que nos sirva y que centre la justicia tecnológica para todos.

Hemos visto el poder de nuestra resistencia colectiva. En total, «se han bloqueado o retrasado proyectos de centros de datos por valor de 64 000 millones de dólares debido a la oposición local», según Data Center Watch. Estos son algunos de los casos que hemos seguido:

Juntes, seguimos demostrando que la lucha por la justicia tecnológica tiene sus raíces en nuestra gente, nuestras comunidades y el poder colectivo que generamos cuando nos unimos. De eso se trata Take Back Tech.


Nota de agradecimiento

Al reflexionar juntes sobre este fin de semana tan intenso y conmovedor, queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento a todos los que lo hicieron posible. Desde quienes nos dieron la bienvenida, los que nos ayudaron a mantenernos centrados y los artistas, hasta el personal de Loudermilk que nos alimentó y se aseguró de que tuviéramos el espacio para reunirnos, pasando por las docenas de personas que contribuyeron a nuestro Fondo de Solidaridad y ayudaron a que esta reunión fuera accesible: su apoyo impulsó muchas de las conversaciones vitales que tuvimos, las relaciones que construimos y la organización que continuaremos. Un agradecimiento especial también al equipo de Ghost in the Machine y a la directora Valerie Veatch por unirse a nuestro diálogo. Juntes, demostramos que la lucha por la justicia tecnológica tiene sus raíces en nuestra gente, nuestras comunidades y el poder colectivo que construimos cuando nos unimos.